viernes, 18 de julio de 2008

"No lo escuchamos a Urribarri criticar en los ´90 a la crema del menemismo, ni lamentarse por la desaparición de los chacareros"

Por José Antonio Artusi
El Gobernador Urribarri ha dicho que "muchos se han montado en el conflicto del campo para recuperar posiciones políticas perdidas y no por sus convicciones que siempre han sido elásticas. Ahora están juntos quienes han sido la crema del menemismo, cuya política llevó a la desaparición de 110.000 chacareros en los 90. Desde el punto de vista político esta melange no puede conducir a nada”, razonó; según consigna el sitio oficial de noticias del gobierno.
Sabemos a quienes se refiere; y tiene razón. Esa "melange" no puede conducir a nada. Son el pasado; la sociedad ya sabe qué se puede esperar de ellos. Pero debo decir que quienes en ese momento desde la Juventud Radical luchábamos denodadamente contra Menem y lo que significó no lo escuchamos al Dr. Urribarri criticar en los ´90 a la "crema del menemismo" - que en realidad él integraba - ni lamentarse por la desaparición de 110.00 chacareros, que seguramente fueron muchos más. Es más, en todo caso debería hacer una profunda autocrítica, y pedir disculpas a los entrerrianos por pedirles el voto para Menem en dos oportunidades, y para legisladores menemistas en varias. ¿O acaso no lo votó en 1989? ¿O acaso no compartió él las listas menemistas en 1995 como candidato a diputado provincial ? ¿Y acaso no compartió la boleta en la última elección con los que hoy critica por sus convicciones "elásticas"? Hoy es fácil criticar a un Menem anciano, enfermo, y sin poder. Tan fácil como resultaba adularlo cuando estaba en la cima de su apogeo y parecía que era imbatible electoralmente. Como hizo el ex Presidente Kirchner, en más de una oportunidad, además obviamente de acompañar con fe de converso las hoy cínicamente denostadas "transformaciones" del menemismo, que nos dejaron el saldo de una Argentina devastada, con desocupación y exclusión social records, con su patrimonio nacional saqueado, empezando por ese símbolo de la Argentina industrial, independiente y desarrollada que era YPF. Era un poco más difícil sostener - como lo hicimos, contra viento y marea - a principios de los ´90, que el menemismo pretendía cristalizar un modelo de gobierno hegemónico en lo político, concentrador en lo económico, y excluyente en lo social. Lamentablemente, teníamos razón.
La Sra. Presidenta haría bien en no fiarse del todo en los obsecuentes de hoy. Serán los críticos previsibles de mañana. Pero es la sociedad la que debe condenar estas actitudes hipócritas del justicialismo, siempre dispuesto a sacarse la responsabilidad de encima y no hacerse cargo de la historia. El justicialismo nunca es responsable, la culpa siempre la tiene otro "ismo", el menemismo, el duhaldismo, el kirchnerismo, el bustismo, el urribarrismo...
El Gobernador debe dejar de perder tiempo en disputas palaciegas internas y en denostar adversarios y debe dedicar más energías a gobernar para todos los entrerrianos, sin sumisión de ninguna naturaleza al poder central, que para eso lo han elegido.-