sábado, 20 de febrero de 2010

Malvinas y Patagonia: dos actitudes distintas del matrimonio Kirchner

Por Hipólito Solari Yrigoyen
Los petroleros ingleses son enemigos en Malvinas, pero buenos muchachos en la Patagonia, según la, por lo menos, extravagante y contradictoria interpretación de los gobiernos del matrimonio Kirchner, que entregaron, el más importante yacimiento del país a una firma cuyo socio mayoritario es British Petroleum (BP), empresa que tiene su sede en Londres, adonde finalmente van a parar sus ganancias en la Argentina.


BP es tan inglesa como lo son Desire Petroleum, la que contrató a la plataforma petrolera Ocean Guardian y su asociada Rockhopper Exploration y otras dos sociedades que se han unido para la exploración ilegal que se inicia en las Malvinas. Ninguna de estas empresas ha hecho nunca un reconocimiento de la soberanía argentina en nuestros archipiélagos australes, usurpados por el Reino Unido.
BP tiene el 60 por ciento de las acciones de Panamerican Energy, a quien se adjudicó sin licitación alguna, en 2007, por 40 años el yacimiento de Cerro Dragón que se extiende en su mayor parte en la provincia de Chubut y en una porción menor en Santa Cruz a una ridícula regalía del 12 por ciento. Por la extensión del plazo ha sido en la práctica una concesión a perpetuidad o hasta el agotamiento. Esta concesión es tremendamente perjudicial para la Argentina y para las provincias afectadas por las cláusulas leoninas del contrato firmado. BP empezó sus actividades en petróleo y gas en 1908 como Anglo Persian Oil Company en Irán, pero después de la nacionalización del petróleo en ese país, en 1951, cambió su nombre por el actual